Esta web no inventa ninguna cifra. Todo sale de los Datos Abiertos que publica el propio Congreso. Lo que sí hace es avisar de cuándo un número significa menos de lo que parece.
Del portal de Datos Abiertos del Congreso. El Congreso regenera sus ficheros cada madrugada sobre las 05:01 y esta web se actualiza a las 06:00. Hoy contiene 39.537 intervenciones, 2.053 votaciones con 718.168 votos nominales y 410 diputados.
Cada intervención tiene hora de inicio y de fin. Se restan, con precisión de segundos. El fichero masivo del Congreso da las horas redondeadas al minuto, y como una de cada cuatro intervenciones dura menos de dos minutos, esa versión distorsionaría el resultado: aquí se usa la fuente con segundos.
Porque sería un ranking de tamaño de grupo. El Reglamento reparte el turno de palabra por grupo, no por persona: un diputado de un grupo de siete habla unas ocho veces más que uno de un grupo de ciento treinta y siete. No trabaja ocho veces más. Por eso cada ficha compara a la persona solo con los de su grupo.
Los grupos co-firman en bloque. Un diputado del Grupo Popular aparece de media en más de mil quinientas iniciativas y uno del Socialista en menos de cincuenta, porque cada grupo reparte las firmas a su manera. El número está en cada ficha como dato, no como medida de esfuerzo.
Porque los datos no lo respaldan. El diputado mediano emite el 99,8 % de las votaciones. Además existe el voto telemático, así que no estar en el escaño no impide votar: lo que se mide es participación en la votación, no asistencia física. Quienes menos votan son quienes tienen otro cargo, como el presidente del Gobierno o los líderes de la oposición.
Muchos miembros del Gobierno son también diputados. Sus intervenciones quedan registradas bajo el cargo, no bajo el escaño. Aquí se atribuyen a la persona, pero se distinguen: si no se hiciera, el presidente del Gobierno aparecería con cero minutos de palabra.
El cruce entre los nombres que aparecen en las intervenciones y el censo oficial se resuelve automáticamente en el 99,97 % de los casos; el resto está corregido a mano. Si ves algo que no cuadra, probablemente sea un fallo nuestro y no del Congreso.